La vieja arma

El sábado fui al cine, a un centro comercial que se encuentra relativamente cerca de mi casa, para ver una película que mi esposa quería ver desde hace tiempo, misma que no recuerdo su nombre ni su trama, debido a que tras pasar 10 minutos quedé totalmente dormido hasta el final, algo que no hizo muy feliz a mi mujer.

Al salir del cine, yendo en camino al hacia el coche, encontramos mucha gente fuera de una tienda de videojuegos, creo que esperando en una gran línea para comprar un juego nuevo, que por cierto mis hermanos llevaban esperando por un buen tiempo.

Al lado de esa tienda también noté, gracias a una gran labor de publicidad exterior, que se abrió una tienda de réplicas de antigüedades, lo que significa que ahí se venden objetos históricos, como armas, barcos de maqueta, mapas, brújulas, armaduras, banderas, telescopios, trajes pesados de buzos del siglo XIX y más.

Todas estas cosas son objetos que me gustan mucho y llaman mucho mi atención, por lo que naturalmente entré a la tienda con mi esposa, quien por supuesto no entró con la mejor disposición, además de seguir enojada por mi episodio de sueño en el cine, algo que me lo regresaría de alguna manera u otra, en algún momento; obviamente, ese era el momento, por lo que no perdió la oportunidad de hacerme saber con su actitud que ya se quería ir.

Dentro de la tienda vi varias cosas que llamaron mucho mi atención, particularmente una espada, réplica de aquellas que utilizaban los caballeros europeos en los tiempos de las cruzadas, una espada cuyo mero detalle le daba un poder especial a aquella arma.

leyenda y simbolo espada

Una espada, en sus tiempos de uso, era mucho más que una simple arma para defenderse de enemigos en el campo de batalla o de los innumerables bandidos que se escondían en los caminos y en los bosques que había que cruzar, sino que también era un signo de identidad y rango, ya que las espadas de los altos funcionarios militares eran una verdadera obra de arte, tanto así que  las espadas se trasmitían de generación en generación.

A su vez, el modo de utilizar la espada difería mucho, dependiendo de la cultura y el estatus de cada individuo, modos que no debían cruzarse ni mezclarse, siendo por esto que todos los estilos de manejar la espada duraron intactos por cientos de años, hasta que la forma de las espadas cambió, perdiendo mucho de su grosor y su peso, por lo que su función también cambió.

Al pasar el medievo y comenzar el renacimiento, las espadas se convirtieron en sables, armas que aunque muy elegantes, perdieron su espíritu y poder, ya que con la espada europea medieval se era muy posible aniquilar al oponente al decapitarlo o al cortar sus piernas por completo.

Debo aceptar que sentí una extraña melancolía al ver esa vieja arma.

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